Mis gafas azul índigo...

Mis gafas azul índigo...

Gafas Azul Índigo

viernes, 23 de enero de 2015

"Maritoñis"


     Hoy hablaré de las “Maritoñis” y antes de nada quiero pedirles disculpas a todas esas Antonias fabulosas y maravillosas, que conozco y que conoceré, por utilizar su nombre para este escrito, pero es que hoy he comenzado a llamarlas así y así se van a quedar, con “Maritoñis” por la Gracia de Dios…

Las “Maritoñis” son esas señoritas que sin ser llamadas acuden a mi vida casi en masa, para ponerme un nudo en la garganta, porque literalmente se me atraviesan, y hacen que me den ganas de toser cada vez que me hablan de alguna de ellas.

No os podéis imaginar lo molesta que es una “Maritoñi” en acción, se meten en tu vida, sin permiso y porque anteriormente a ti, ya habían estado en la vida de alguien que ahora está en tu vida, se creen con el derecho a fastidiarte la tuya, aunque ellas no lo sepan. 

Una “Maritoñi” te da por saco, sin tú hacer nada, simplemente aparece un día en la boca de alguien y de repente… ¡Zas! hasta en la sopa… “Maritoñi” por aquí, “Maritoñi” por allá… 

-“Maritoñi” Por Dios, ¿te quieres ir al mismísimo carajo?

Pero no, “Maritoñi” se queda a vivir en mi vida, haciéndome sentir de nuevo esa extraña sensación de malestar, de inseguridad, de insatisfacción contenida (porque “Maritoñi” siempre será mejor que tú en todo),  de… ¡Dios mío, otra vez! 

Y lo digo con la boca muy grande ¡Estoy harta de “Maritoñis”! 

“Zeñó”, pero ¿qué habré hecho yo para merecer esto? 

La cuestión es que no sé cómo escapar de las “Maritoñis” si alguien conoce algún remedio eficaz, por favor, le pido que lo comparta conmigo, y ya le pagaré en especias… de la India (como mínimo), 


Buenas noches, ¡Hasta otra! (espero que sin “Maritoñis” de por medio). 

Gafas azul índigo.