Mis gafas azul índigo...

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Gafas Azul Índigo

martes, 10 de febrero de 2015

"AMOR"


Hoy hablaré del “AMOR”  y es que siendo las fechas que son, es lo que pega, ¿no?. 

El amor, esa palabra cuyo concepto se expande allende los mares, y ¿qué concepto tenemos del amor?  ¡Uf! Ahí me acabáis de pillar, porque la verdad es que yo tengo mi concepto del amor, que en nada tendrá que ver con el que ustedes tengan, o sí. La cuestión es que muchas veces olvidamos lo que significa esta palabra, y la convertimos en algo material y tangible, cuando realmente, ¿podemos tocar el amor?. 

El amor no se puede tocar, pero tras las campañas publicitarias de los Centros Comerciales de “mayor prestigio” podemos comprarlo. Sí, sí, así como lo leen, podemos comprarlo, y cuesta lo que nos queramos gastar, porque amores hay para todos los gustos, desde un detalle en las antiguas tiendas de “Todo a Cien” hoy denominadas “Chino”, hasta una joya de incalculable valor a la venta en los establecimientos de marcas reconocidas, que, eso sí, la joya se te pierde, y ¡A volar el amor!.

Y digo yo, ¿a uno de que le sirve el amor material cuando por ejemplo llega a su lugar de trabajo con esa carita de haber “olido a excremento”?, que así con esa cara, vamos a ver, “alma de cántaro” así el amor se esconde, huye, se fuga lo más lejos posible de tu lado y del lado de los que estés. Con lo fácil que es enseñar los dientes por la mañana temprano (¡Dientes, dientes, que es lo que les jode!), porque por la mañana temprano uno lleva siempre los dientes bien lavados, que dan alegría de verlos aunque los tengas más torcidos que la torre de Pisa.  

Cuando uno abre la boca para enseñar los dientes, o lo que viene siendo lo mismo, para sonreír,  suena música celestial aunque más de uno/a no la escuche, el sol sale aunque esté diluviando fuera y lo mejor de todo es que se produce un contagio múltiple en todas las personas que revolotean a su alrededor . Y ahí, ahí, es cuando entra en juego el AMOR. Ahí salen los “Te quiero” solos, los “¡qué guapo/a estás esta mañana!, los ¡qué bien te sientan los lunes por la mañana! (Aunque he de reconocer, que los lunes, los lunes, el amor viene ya casi en la hora de la siesta, con el café de media tarde y mi trocito de chocolate… ¡Eso es amor!).

En definitiva, el amor lo vive cada uno como quiere y mejor dicho, como puede. Pero eso sí, con una sonrisa en la boca se vive mejor, se quiere mejor y se escribe mejor. (Ahora mismo estoy sonriendo, para que quede constancia). 

Y para terminar, sólo quiero deciros que el AMOR “es lo único que crece si se reparte”. 

¡Buenas noches!

Por cierto,  “Te quiero de aquí a la Luna…
                                                             … Y VUELTA”

Gafas Azul Índigo.




miércoles, 4 de febrero de 2015

"Pepito grillo"

Hoy hablaré de los/as “Pepito grillo”. Los/as “Pepito grillo” son estos personajes de la película Pinocho, que a mi, personalmente, me parecen tan necesarios siempre. Ellos aporrean (en el más cariñoso sentido de la palabra) tu cabeza alertándote  de las consecuencias de hacer una u otra cosa. Te dan el más adecuado de los consejos que te puedan dar porque siempre lo hacen desde el cariño más sincero y si no es así, Señores, Señoras, no se engañen, entonces no son “Pepito grillo”, entonces son “malas pécoras” indistintamente del sexo al que pertenezcan.


Yo, gracias a Dios, tengo “Pepitos grillo” de mucha calidad, ellos/as me salvan de cometer errores, me alertan cuando el peligro me acecha, me liberan de mis presiones cuando éstas agotan mi mirada, hacen que mire las circunstancias desde otra perspectiva ya que por mi mirada nublada no llego a verla, esas y muchas cosas más. 


Como dice la canción “ El que tenga un amor que lo cuide, que lo cuide…” pues yo os digo lo mismo con los/as “Pepito grillo”, cuídenlos/as porque son Tesoros de Vida. 



Quizás no siempre tengan la razón, pero tienen ese punto de verdad, de verdad sólo suya, a la cual haremos caso o no, dependiendo de nuestras propias convicciones y pensamientos y del momento que nos esté tocando vivir. 



Y si eres como yo, algo “cabezón/a” (sin medir el tamaño de la testa), alguna que otra vez, no te sentarán muy bien los consejos que recibas de “Pepito grillo”, aún así comprenderás que lo que hacen, lo hacen por un bien para ti. Y ellos/as deberán comprender que lo que tu hiciste en el momento que lo hiciste, fue porque pensabas que no había forma mejor de hacerlo. 



Esos son los buenos “Pepito grillo”, lo que a pesar de todo te quieren “tal y como eres” (Frase mítica de esta película tan cursi que hemos visto más de “tropecientas” mil veces, “Diario de Bridget Jones”). 



Hasta aquí mi entrada de hoy, tan solo desearos que la vida os otorgue muchísimos “Pepitos grillo” que os hagan la vida mucho más fácil y os hagan ser conscientes de la realidad en la que vivís para  poder mejorarla a cada paso que deis. 



Buenas noches. 



Gafas azul índigo.