Hoy hablaré de los IMPRESCINDIBLES…
Hace tiempo que no nos leemos, y es quizás porque no somos imprescindibles.
Sabemos que estamos ahí pero en este largo tiempo no nos hemos hecho falta.
A los aficionados del Carnaval, sólo os tengo que decir que no voy a hablar de la comparsa de Jesús Bienvenido, aunque tampoco me disgustaría mucho, pero hoy no es el momento. Sus IMPRESCINDIBLES se han quedado entre coplas encerradas dentro de la lámpara mágica que se abre por Febrero y resulta que estamos en un Agosto tan caluroso en el que sus armaduras se derretirían con la sola brisa de este viento abrasador.
Dice el Diccionario de la RAE de la palabra IMPRESCINDIBLE:
”1.Dicho de una persona o cosa de la que no se puede prescindir.
2. Necesario, obligatorio”.
Resulta que una mañana paseando por mi ciudad natal, pasó a mi lado una persona que quince años atrás formo parte de mi vida casi a diario, y hoy, hoy ya no era nada, más que nada ya no era nadie, ya no éramos imprescindibles tanto el uno como el otro. Durante muchas tardes de invierno y mañanas de verano nos acompañamos quizás por tu necesidad de aprender y por mi necesidad de enseñar, quizás porque estabas ahí para que la que aprendiese fuese yo, quizás porque mi destino y el tuyo en ese punto de nuestras vidas se unía y no había forma de cambiarlo. La cuestión es que en ese tiempo éramos imprescindibles.
Al pasar a mi lado, tu mirada divagaba en las cumbres de los edificios que adornaban la calle por la que paseábamos y presiento que ni te percataste de mi presencia. Vacío, pero un vacío que recuerda que una vez estuvo muy lleno, lleno de decepciones y lleno de alegrías por tus pequeños logros, porque al fin y al cabo, tus pequeños logros siempre son mis grandes recuerdos y mis grandes victorias.
Se dice siempre que “Nadie es imprescindible” y en realidad así es, nadie es imprescindible en algún tiempo de la vida para otro. Pero tras esta afirmación hay escondida una gran verdad: “Mañana no serás imprescindible, pero hoy eres un IMPRESCINDIBLE para mí” El hoy construye mi mañana, y así sucesivamente, y lo que hoy necesito con todas mis fuerzas, mañana posiblemente no existirá en mi vida y aún así siempre tendré que recordar que estuvo ahí para hacerme ser quien soy hoy.
Si alguna vez hiciese un listado de imprescindibles en mi vida, sin duda sería un listado largo, desde que mis padres me crearon hasta este momento en el que estoy tecleando en este ordenador han pasado casi 36 años llenos de muchos imprescindibles y no tienen que ser todo personas, también existen muchos momentos imprescindibles, aromas imprescindibles, libros imprescindibles, canciones imprescindibles, noches imprescindibles, desayunos imprescindibles, besos imprescindibles, abrazos imprescindibles, lágrimas imprescindibles …
En definitiva, quería agradecer a mis imprescindibles pasados que hayan dibujado en algún momento de sus vidas el camino de mi destino, y que si estuvieron ahí fue porque yo también fui una de sus imprescindibles. Y a mis imprescindibles de ahora, que tengan mucha paciencia conmigo, soy una persona testaruda cuando me lo propongo y a veces todo lo contrario…
Nos volvemos a leer pronto.
¡Buenas noches mis imprescindibles!
Gafas azul índigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario