Mis gafas azul índigo...

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Gafas Azul Índigo

miércoles, 23 de septiembre de 2015

AUSENCIAS

Hoy hablaré de las ausencias…


Hace tiempo que solo recuerdo que la persona que se iba era yo.

No había espacio que considerase propio para echar raíces y sentirme de allí, o de aquí, según se mire. Llegaba al lugar en cuestión y por tiempo limitado, lo hacía sutilmente mío, cubría sus paredes con colores y palabras destinadas a provocar felicidad inmediata, a recordarme que al cabo del tiempo esas palabras y esos colores desaparecerían para salir en la maleta hacia otro destino que todavía no tenía nombre aunque sí tenían fecha.

Y mientras el tiempo pasaba, presencia. Una presencia en algunos casos casi imperceptible, un alma errante de pasillos, en ciertas ocasiones fríos, solitarios, y en otras llenos de bullicio, de sonrisas y palabras amables. 

Al marchar, siempre dejas cosas atrás, y por encima de las cosas, personas. 

Cuando me voy nunca noto mi ausencia y algunas veces me pregunto si alguien la nota, repito, mi ausencia. Si cuando estuve, nadie o casi nadie notó mi presencia, es evidente que poco importa ahora si me fui, ¿no?. Pero es entonces cuando te das cuenta de que ese espacio “sutilmente tuyo” ha dado sus frutos y creó conciencia de tu estancia en algunas personas y más que en esas personas en sus corazones. Pequeños mensajes que llegan a través de una pantalla de móvil, ordenador o cualquiera de la enésimas redes sociales que gobiernan nuestras vidas, te hacen consciente de que alguien sintió que estabas allí, y que algún que otro día sacaste tu sonrisa a relucir. 
A ellos y a ellas, ¡gracias!. 

Y es ahora, desde un tiempo relativamente corto hasta este mismo momento cuando el espacio ha empezado a apropiarse de mí, más que yo de él. Ha empezado a considerarme suya, y haciendo gala de una gran cautela por mi parte, le recuerdo día a día y minuto a minuto que la vida da muchas vueltas y lo que hoy es mío mañana puede ser de otro, y lo que hoy tengo mañana se puede haber esfumado, así que sin quitarle las ganas pero sin dárselas del todo, el espacio y yo mantenemos una relación francamente sana. 

No solo yo le recuerdo cosas a ese espacio, sino que ha comenzado a recordarme que han empezado a aparecer las ausencias, esas en las que nunca pensé, pues como he dicho al principio siempre era yo la persona que se iba de los espacios. Ha empezado a informarme de que en esos pasillos, en los que ya no me considero ese alma errante porque en el espacio en el que me encuentro se nota mi presencia y así me lo hacen sentir, en esos pasillos por los que deambulo me acompañan ausencias de personas que llegaron y como yo en algún momento hicieron de ese espacio el suyo propio aunque con fecha de caducidad. El día de esa fecha llegó y esas ausencias se han hecho presencias en otros lugares. 

Hoy solo quiero que sepan que en mis pasillos se echa de menos su presencia  y que no he comprendido lo que significaba una ausencia hasta que su presencia se ha volatilizado de la cotidianidad  de mis días. 

Cuiden sus presencias para que cuando lleguen a ser ausencias, si es que así sucediese, siempre haya un grato recuerdo. 

¡Buenas noches!

Gafas Azul Índigo.